Este informe de investigación fue presentado en el seminario de investigación "Internet, Cultura digital y nuevas prácticas políticas para la resistencia social", a cargo de Silvia Lago Martínez, FSOC, UBA. Diciembre 2012. El informe lo realicé en coautoría con Carolina Angel y Bailey McWilliams.
Para no aburrir al lector, se ha extraído en este post el Anexo donde se detalla la Guía de entrevista, las entrevistas, y la grilla de observación online.
>
Introducción
Esta investigación consistió en un
estudio en el marco del seminario de investigación “Internet, cultura digital y nuevas prácticas políticas para la
resistencia social” de la Facultad de Ciencias Sociales, de la UBA, a cargo
de la Prof. Silvia Lago Martínez.
El objetivo que guió el trabajo
consistió en analizar los procesos de transformación que los usos y
apropiaciones tecnológicas producen en la acción política, en los imaginarios e
identidades de los colectivos; e interpretar éstas transformaciones como
propias de la cultura digital. Particularmente, estudiando los casos de los
colectivos Especismo Cero de Argentina, Amigos de la Tierra de Argentina y
Children of the Seams de Canadá, en noviembre del año 2012. Nuestros objetivos
específicos fueron:
●
Conocer las trayectorias de los
colectivos, sus objetivos, expectativas. Conocer sobre las formas/modos de
organización adoptadas.
●
Establecer el momento de contacto
con las tecnologías digitales e indagar sobre posibles cambios en sus prácticas
sociales a partir de ese uso.
●
Analizar las percepciones de los
colectivos acerca de la cultura digital y del ciberespacio. Indagar sobre sus
percepciones acerca de la “propiedad intelectual” y postura escogida.
●
Analizar la vinculación entre
espacio offline - online en las acciones de estos colectivos y la importancia
que se le asigna a ambos espacios.
●
Detectar las estrategias
desarrolladas para la ampliación de las redes y los espacios de sociabilidad en
el espacio offline y la forma en que se fortalece la construcción de la
identidad colectiva y su empoderamiento.
Para
la recolección de los datos recurrimos a la metodología cualitativa, haciendo
uso de las técnicas de entrevista en profundidad de carácter semi-estructurado,
y de la observación de los espacios on-line y off-line.
Se
concluye que desde las visiones específicas de cada grupo, se está planteando
un cambio social y cultural del mundo. Los tres colectivos se apropian de las
tecnologías digitales para llevar a cabo sus estrategias, es decir, dar a
conocerse, difundir sus visiones y objetivos, adherir a nuevos activistas, mantenerse
en contacto e informado tanto entre los propios miembros como con otras
agrupaciones. Este reapropiarse de las herramientas tecnológicas marca un
quiebre con las estrategias que los movimientos sociales mantenían en décadas
anteriores a la masificación de las TIC, además de ampliar los horizontes de
acción e información de los propios colectivos estudiados favoreciendo a su
visualización.
> Estado del Arte
Estado actual del conocimiento sobre
el tema
Asistimos a un cambio en la
estructuración del sistema capitalista, donde la valoración del capital se da
mediante el conocimiento, configurando una nueva división internacional del
trabajo que se regula a través del saber y la captación cognitiva en provecho
de lo financiero. Es un capitalismo cognitivo, donde el conocimiento se ha
convertido en un factor necesario como el capital y el trabajo (Rullani, 2000).
El capitalismo se reconfigura integrando los procesos culturales a los de la
producción y valoración económica, dando lugar a un nuevo modelo de
organización sociotécnica, denominado por Castells como el modo de desarrollo
informacional (Castells, 1995). Para el autor, lo específico es que se pretende
generar mayor productividad mediante el conocimiento. Es un contexto histórico
marcado por los procesos contemporáneos de globalización y el nacimiento de la
sociedad red, formada por configuraciones concretas de redes globales,
nacionales y locales en un espacio multidimensional de interacción social
(Castells, 2010: 44).
Para Lash, en la era de las
manufacturas el poder se asociaba a la propiedad como medio mecánico de
producción. En cambio, en la era de la información, se asocia a la propiedad
intelectual (Lash, Pág. 25). Como también postula Hardt (2010), en la etapa
anterior la lucha se libraba entre la propiedad inmueble (tierra) y la
propiedad mueble (mercancías materiales), hoy la lucha se libra entre la
propiedad material y la inmaterial, entendida como la producción de ideas, de
información, de imágenes, de conocimientos, de códigos, de lenguajes, de
relaciones sociales, de afectos.
Dentro de este contexto, la cultura
irrumpe con fuerza como un campo de batalla y de negociación del poder social
(Rueda Ortiz, 2008). Al mismo tiempo, la creciente incorporación de las
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) a escalas globales, la
popularización de la computadora, el mejoramiento de las herramientas para la
producción audiovisual, han favorecido a la producción doméstica de bajo costo
y buena calidad, y la posibilidad de compartir dicha producción en la web,
cruzando límites espacio-temporales.
Entendemos
a la cultura digital, también llamada cibercultura, como una cultura
crecientemente digital siendo un fenómeno de las sociedades contemporáneas. Es
aquella que surge como la imbricación de las tecnologías de la comunicación y
de la información en los procesos culturales (Lago Martínez, 2012). El lugar
donde se desarrolla es el ciberespacio o la red, entendido según Lévy como el
nuevo medio de comunicación que emerge de la interconexión mundial de los
ordenadores, mientras que la cibercultura refiere al conjunto de técnicas
materiales e intelectuales, de las prácticas, de las actitudes, de los modos de
pensamiento y de los valores que se desarrollan conjuntamente en el crecimiento
del ciberespacio (Lévy, 2007: 1). Esta forma de percibir a la cultura digital
da cuenta que las relaciones se dan entre una multitud de actores humanos que
inventan, producen, utilizan e interpretan dichas técnicas, porque no se puede
separar lo humano de su entorno material ni los signos e imágenes a través de
los cuales dan sentido a su vida y a su mundo (Lévy, 2007).
Es
esclarecedora la postura de Rueda Ortiz cuando menciona que las tecnologías por
sí solas no producen transformaciones políticas, sino que son las estructuras,
las redes y las prácticas sociales en las que éstas se insertan, las que
otorgan un significado y configuran tendencias de uso e innovación social, de
dominancia o de cooperación (Rueda Ortiz, 2008: 14). Según el trabajo de Lago
Martínez, las identidades son construcciones sociales que se moldean en
relación a un entorno histórico, geográfico, institucional, cultural,
económico, es decir, en un ámbito signado por relaciones de poder. Es así que
cuando el entorno varía y se amplía a escala global, las identidades se ven
afectadas y se reconfiguran (Lago Martínez, 2012). Percibir la cultura digital
significa verla como una esfera de cambios en los modos de producir y difundir.
También es interesante el punto de
vista de Cabello cuando plantea que la interactividad es un rasgo
característico al medio digital, porque, por ejemplo, los blogs vienen hacer un
espacio de auto escenificación y posibilitan condiciones de empoderamiento, en
tanto, haciendo uso de las tecnologías, las identidades de los sujetos que las
utilizan se van haciendo cada vez más competentes con el uso mismo de las
mismas. Es así que la interactividad está directamente relacionada con la
posibilidad de la participación; crear, producir, ver el propio producto y
mostrarlo a otros, ponerlo en circulación. Por tanto, viene a ser una vía de
acción sobre el entorno tecnocultural (Cabello, 2008: 19).
Viene a ser un nuevo campo de poder
tanto en la información, dominación, saber, participación y socialización. Su
apropiación implica un cambio en las estrategias de intervención política y una
nueva concepción del espacio y el tiempo, y contribuye a la conformación de
identidades colectivas que se reapropian del espacio simbólico y articulan el
ciberespacio con el territorio. Estas nuevas identidades, colectivos sociales y
culturales en palabras de Mauro, Amado y Alonso, perciben a internet y las
nuevas tecnologías como facilitadoras de la comunicación, permitiendo que se
desarrollen muchos más espacios de intercambio (Mauro, Amado y Alonso, 2012:
131). El ciberespacio se constituye como un campo de acción, en donde los
colectivos articulan este escenario virtual con el espacio geográfico para la
acción directa.
Acuñando el concepto de beligerancia
cultural, Rodríguez percibe la cultura digital como un campo de relaciones de
poder, en tanto, permite considerar la relación entre los movimientos y los
medios de comunicación no sólo en el marco de los cambios en las
subjetividades, sino también en clave de la constitución del campo político y
de la pertinencia a él de los medios de comunicación (Rodríguez, 2006: 236).
Así, mientras el capitalismo captura
la fuerza y la vitalidad de los cuerpos-mentes persiguiendo los fines del
mercado y del consumo, al mismo tiempo se da la producción de formas de
resistencia, de creatividad social y de acción política que tienden a la
construcción de sentido mediante la movilización social y la expresión estética
haciendo posibles la transformación de la realidad a partir de relaciones horizontales
y de auto-creación.
Las posturas analíticas presentadas
por Castells (1999), Scherer-Warren (2005), Valderrama (2008), y Brian Holmes
(2004) entienden que en la sociedad de las redes se gesta una tendencia al
cambio de las estructuras de control y organización tradicionales. Pero además,
aparece una relación creciente entre el potencial comunicativo de los actores y
la capacidad para difundir sus metas, estrategias, ideas y valores. Ponen
énfasis, también, en la nueva forma que presenta en la sociedad posindustrial,
específicamente denominada informacional, la imbricación entre el espacio y el
tiempo, en tanto, para establecer contactos ya no se precisan sólo relaciones
“cara a cara” y los mensajes pueden ser transmitidos de forma veloz e instantánea.
En términos de Castells, las formas simbólicas de poder actualmente están
atravesadas por las tecnologías de comunicación.
Según Ugarte (2010), mediante el
ciberactivismo, como él denomina a la difusión de mensajes desde de la red, es
posible llegar a la inclusión de un nuevo tema en la discusión social para
luego ser transmitido a escala global al ingresar a los medios de comunicación.
Para Valadés García (2011), estas nuevas herramientas ayudan a los movimientos
a aumentar su presencia en tiempo real, adquiriendo visibilidad en la sociedad
civil y posibilitando la adhesión de potenciales participantes para generar un
cambio social. En términos de Holmes (2004), el uso de las TIC facilitan que
expresiones individuales puedan conformar, conjuntamente, expresiones
colectivas que marquen nuevas formas de cooperación no atadas a los controles
tradicionales, sino que creen ambigüedad de lo existente y difundan otras
ideas.
Entonces, se puede llegar a
transmitir un acontecimiento que impacte y dar lugar al debate sobre las
reivindicaciones postuladas por los movimientos (Castells, 1999).
En la actualidad, los movimientos
sociales exhiben en sus prácticas políticas rasgos que tensionan las formas de
saber hacer previas. Según Valderrama, los quiebres se dan en tres aspectos:
los movimientos de la sociedad informacional se organizan y movilizan en torno
a valores culturales, modificando el carácter de lucha de clases del pasado;
reemplazan organizaciones tradicionales de tipo verticalista por formas
horizontales y autoorganizadas; y, sus mensajes asumen un carácter global a
través del uso de las TIC trascendiendo la frontera de lo local o regional.
Aunque muchos de ellos pueden
presentar rasgos contrahegemónicos, oponerse al orden del capitalismo global,
empoderarse de las herramientas tecnológicas o también recurrir a las armas,
para hacer visibles sus peticiones, cada uno desarrolla su propia identidad en
base a sus orígenes culturales e históricos (Castells, 1999). En tanto
Schener-Warren, mediante la diversidad de sus prácticas, van afectando el
modelo de sociedad que se está creando, en la cual, la lucha por el control de
los contenidos se vuelve estratégico.
El horizonte de esta sociedad
atravesada por la cultura digital se inscribe, entonces, por un lado, en la
cooperación, la creatividad social y la cultura entendida como libre, y por
otro, en relación a las novedosas formas de dominación y captura propias del
capitalismo contemporáneo, como las leyes restrictivas aplicadas a la propiedad
intelectual (Rueda Ortiz, 2012). Los conflictos y luchas ya no tienen sólo un
carácter de clase, sino que se ponen en juego una nueva y múltiple dinámica de
intereses y prácticas sociales. Actuando sobre los discursos globales a través
de las redes de comunicación globales los proyectos alternativos pueden influir
en las relaciones de poder en las redes globales que estructuran todas las
sociedades. Por eso, para Castells (2010), el poder de la sociedad red es el
poder de la comunicación y la utilización de las herramientas del modo de
desarrollo informacional del capitalismo.
> Marco teórico
Como habíamos mencionado en el
estado del arte, entendemos a la cultura digital o cibercultura como algo
específico de la sociedad contemporánea, caracterizada como sociedad de la
información. Surge a partir de la articulación entre las tecnologías de
información y comunicación y las prácticas culturales de los sujetos y
colectivos.
Entre las definiciones que ofrecen
Lago Martínez y Lévy en sus respectivos artículos, la cultura digital refiere a
las actitudes, tendencias de los actores y organizaciones, la relación entre
los actores humanos y el espacio on-line, y la interpretación de lo técnico que
se produce a través de la interacción con y en Internet. No podemos dejar de
acentuar que si bien el ciberespacio se constituye como una herramienta para la
difusión y la comunicación entre individualidades y grupos, existe una
imbricación entre el mundo virtual y el territorio geográfico donde los grupos,
colectivos y movimientos llevan a cabo sus acciones.
Los movimientos sociales que hemos
escogido para realizar nuestra investigación remiten más bien a las
características de los nuevos movimientos. Como analizan Lago Martínez y
Marotias, es a mediados de los ‘80 cuando se comienza a denominar como “nuevos
movimientos sociales” a aquellos actores colectivos identificados con valores
más generales y universales que los específicos y sectoriales de los
movimientos tradicionales, entendiendo como tales principalmente al movimiento
obrero, asociado fundamentalmente a la sociedad industrial (Lago Martínez y
Marotias, 2006: 2).
Otro aspecto de los nuevos
movimientos es que constituyen redes cada vez más amplias, generando conexiones
y acciones que tienden hacia el territorio mundial. Si bien las nociones de red
y de articulación en red no son nuevas, la novedad es que, como menciona
Castells, las redes internacionales de oposición a la globalización neoliberal
vienen a ser expresión de este espacio global disputado, y están conectadas a
través de Internet que resulta imprescindible para su actuación y para la
redimensión de sus territorios de influencia y de acción (2001, cit. Lago
Martínez y Marotias, 2006). Son movimientos que redefinen las nociones
espacio-temporales, en tanto, llevan su acción al territorio local, nacional y
mundial, es decir, pueden llegar a transmitir con el uso de estas tecnologías
problemáticas o visiones propias de una región hacia el resto del planeta de
forma rápida o instantánea.
Al analizar la cultura digital,
decidimos enfocarnos en movimientos globales o también llamado movimientos
antiglobalización. Corresponden a aquellos movimientos que proponen una
globalización alternativa, opuesta o distinta a la desarrollada desde el
capitalismo, y en general representan un conjunto de asociaciones o colectivos
diversos como son: movimientos feministas, étnicos, campesinos, indigenistas,
ecologistas, ambientalistas, obreros, estudiantiles, y nosotros agregaremos los
antiespecistas.
Según Porto Goncalves, a partir del
contexto socio-histórico en donde los Estados-nación pierden su capacidad para
socializar a sus poblaciones dentro del orden globalizado que el capitalismo
contemporáneo impone, las organizaciones no gubernamentales señalan hacia una
nueva comunidad de destino internacional, mundial, planetario. Y, al hacerlo en
esa escala, se mueven en un vacío de representación política mediado por la
sociedad civil (Porto Goncalves, 2001: 61).
Desde su punto de vista, aclara que
los medios de comunicación, en particular los de Internet, resultan cambios
beneficiosos para los movimientos, porque disminuyen el costo de producción,
posibilitan conectarse con más gente y en menos tiempo con menos esfuerzo, al
mismo tiempo compartiendo su mensaje, abren un espacio para la participación y
la interacción de la gente. Son estos espacios on-line sobre las cuales los
movimientos ambientalistas pueden expresarse políticamente. De esta manera,
también se produce vinculaciones entre múltiple causas; así como en cada sitio
que analizamos se encuentra vínculos a otras causas semejantes o, por ejemplo,
a sitios que trabajan juntos con la organizaciones.
Para este autor, los movimientos
medioambientalistas pasan a jugar un papel clave en el nuevo orden global, dice
él: El movimiento ambientalista emerge, en este escenario, con un papel sin
precedentes. Al contrario de otros movimientos sociales, el movimiento
ambientalista no tiene una identidad de clase, de género, religiosa o étnica.
En el plano geográfico invoca a lo global y a lo planetario, y también a lo
local y a lo comunitario (...). Tal vez se podría decir que este movimiento es
el más desterritorializado de los nuevos movimientos sociales, si no fuese
porque es portador de una nueva territorialidad: la planetaria (Porto
Goncalves, 2001: 65).
De acuerdo a lo que dicen Díaz y
Gómez (2005) en su estudio de caso sobre las representaciones del ambiente y la
organización social del espacio , la cultura - en este caso podemos aplicarla a
la cultura digital - impacta en la relación entre cómo se percibe el ambiente y
la forma que tiene [la organización] de organizar su espacio, lo cual es
importante al tiempo de lograr sus
objetivos. Para las autoras, los sujetos además de construir una relación
simbólica entre ellos, también lo hacen respecto al ambiente que los rodea. Es
decir que no pueden ser entendidas las relaciones sociales sin que se tenga en
cuenta la relación entre los humanos y la naturaleza, en tanto, el ambiente
viene a ser un producto cultural definido por las apreciaciones que cada
cultura, grupo, asociación, sociedad, tiene respecto a la naturaleza.
Pero además, para fundamentar las
visiones y objetivos de los tres colectivos que hemos escogido, nos parece
interesante incluir las perspectivas teóricas de Brailovsky acerca de la historia
ecológica, en tanto, estudiar la relación entre sociedad-naturaleza implica
superar la vieja noción de considerar a la naturaleza solamente como un
conjunto de recursos naturales apropiables y podemos poner el acento en la
coevolución naturaleza y sociedad. El desarrollo de las sociedades humanas
genera cambios en el medio ambiente en el que están insertos. Y a su vez, los
cambios en los ecosistemas condicionan modificaciones en el modo de vida de los
seres humanos (Brailovsky, 2006: 6).
Es decir, los tres grupos escogidos
en la presente investigación, desde sus propias visiones y estrategias, están
involucrando a los seres humanos y a la naturaleza en una nueva relación que
marca un quiebre con las formas modernas de explotar los recursos, ya sean
recursos de la fauna o de la flora, intentando generar una conciencia distinta
donde los humanos respeten su ambiente.
Tomando en cuenta las perspectivas
teóricas desde donde analizamos a la cultura digital, a los movimientos
sociales y a la sociedad de la información, en este trabajo nos preguntamos:
¿en qué medida la apropiación de las tecnologías digitales favorece a la
visualización de las prácticas de los colectivos? ¿Cómo perciben los colectivos
la cultura digital y el ciberespacio? ¿Qué significan para ellos las estas
tecnologías? ¿Cuáles son las tecnologías apropiadas? ¿Cuáles son los motivos
para esa elección? ¿Cómo construyen, si la hay, la relación entre el
ciberespacio y el territorio? ¿Esta relación construye una nueva subjetividad
en los espacios online-offline? Y también, ¿cómo se definen, cuál es la
autopercepción de cada colectivo? ¿Cuáles son los objetivos que cada colectivo
persigue? ¿Cuáles son las estrategias desplegadas para concretarlos? ¿De qué
manera se organizan? ¿Cómo llevan a cabo la toma de decisiones? ¿Cómo se
contactan los activistas al interior del colectivo? ¿Y cómo contactan entre los
nodos (si los hay)? ¿El uso de las tecnologías digitales produjo y/o produce
cambios en las prácticas sociales de los colectivos?
En relación a los
planteos expuestos, intentamos responder a estas hipótesis: que el uso o apropiación de las tecnologías digitales
reconfigura las tendencias de comunicación, de dominación, de participación, de
saber y de socialización, en tanto, implica cambios en las estrategias de
intervención política y en la conformación de identidades colectivas que se
reapropian del espacio simbólico y articulan el ciberespacio con el territorio.
Y que la apropiación de dichas tecnologías favorece a una mayor visualización y
difusión de las prácticas de los colectivos.
>
Metodología
Cuando analizamos la relación que
tienen los grupos Especismo Cero, Amigos de la Tierra y Children of the Seams
con el uso que hace cada uno de las tecnologías digitales, conocimos la forma
en que desarrollan sus acciones y metas.
Con el objetivo de entender más de
la relación entre estas tecnologías y la construcción de las identidades y
prácticas de estos grupos, tomamos como marco metodológico al enfoque
cualitativo, haciendo uso de las técnicas de entrevista en profundidad y la
observación on-line y off-line, en los casos que pudieron ser implementadas
(ver Anexo).
Las entrevistas fueron de carácter
semi-estructurado, creamos una guía que nos facilitó la tarea a la hora de
entrevistar a algunos miembros de cada grupo, organizada a través de los
siguientes ejes: el primero, abocado a la autopresentación de la persona
entrevistada, con el fin de conocer al actor que estaba representando a la
organización; el segundo, destinado a la historia del grupo, para saber de sus
orígenes, de los objetivos que motivaron al surgimiento del grupo, la
trayectoria que cada grupo venía desenvolviendo hasta el momento; destinamos el
tercer eje específicamente a la cibercultura, en donde indagamos sobre las
apreciaciones que cada grupo tiene sobre las tecnologías digitales, las
apreciaciones que tienen de la relación entre el ciberespacio y el territorio,
sobre el momento y la forma de apropiación de dichas tecnologías, sobre el uso
que les han otorgado y les otorgan, indagando también en los beneficios y
dificultades que ellos, al momento de recurrir a su uso, han encontrado.
Finalmente, propusimos un cuarto eje en donde consultamos sobre la proyecciones
de cara al futuro que cada grupo se planteaba.
Debemos aclarar que pudimos
concretar la entrevista a un representante de Especismo Cero y a uno de
Children of the Seams. Con la organización Amigos de la Tierra no nos fue
posible concretarla, porque no pudimos establecer contacto con ninguno de sus
miembros.
Respecto a la técnica de
observación, se llevó a cabo en los espacio on-line y off-line. En el on-line,
visualizamos detalladamente las páginas webs y las redes sociales
pertenecientes a cada organización, previa búsqueda en Internet para encontrar
estos espacios, accediendo a los tres grupos; y del espacio off-line sólo
cuando las circunstancias fueron favorables para hacerlo.
Fue en el off-line y participante
para el caso de Especismo Cero, donde el contacto se hizo en un evento de
degustación de comida vegana en la vía pública (Obelisco, Capital Federal) que
la organización desempeñó el 1° de noviembre como conmemoración del Día
Internacional del Veganismo, se informó a los miembros sobre la identidad de la
investigadora, además de establecer algunas charlas, tomar folletos y degustar
las comidas del stand. Para los casos de Amigos de la Tierra y Children of the
Seams, la observación fue sólo on line, por dos cuestiones: respecto a Amigos
de la Tierra, no pudimos establecer contacto alguno, ni físico ni mediante
Internet; con Children of the Seams la distancia territorial imposibilitó el
contacto cara a cara o el compartir un mismo espacio geográfico.
Desde la visualización de su página
web, conocimos a Amigos de la Tierra. Con 77 grupos y 22 millones de miembros
mundiales, Amigos de la Tierra es una organización que se ha enfocado en
resolver problemas del medioambiente con la meta de “fomentar el cambio local y global hacia una sociedad respetuosa con el
medio ambiente, justa y solidaria” (http://www.tierra.org).
Para cumplir sus metas, utiliza Internet como una herramienta por la cual
pueden compartir su mensaje, subir información sobre sus campañas, adquirir
apoyo y convencer el público que pelear por su causa es lo justo y está en la
bienestar de todos los seres humano contribuir y ayudar. Además, recurriendo a
la teoría, podemos fundamentar que Amigos de la Tierra persigue fines
medioambientistas, cuando se cita a la organización en el trabajo de Porto
Goncalves: Antes que nada registremos que las organizaciones no gubernamentales
revisten las más variadas prácticas, desde aquellas que actúan alegando razones
humanitarias (Cruz Roja Internacional, Médicos Sin Fronteras); en el campo de
los derechos humanos (Amnistía Internacional) o ligadas a la cuestión ambiental
(Greenpeace, World Wildlife Fund, Conservation International, Amigos de la
Tierra) (2001, pág. 59).
El grupo Children of the Seams se
define como un colectivo canadiense, que consiste en el reciclaje para crear
moda y arte. Su labor consiste en tomar los materiales de los basureros y crear
un arte usable y único en su tipo. Los creadores decidieron establecer su web
para expandir su proyecto, difundir el conocimiento y para alentar a más
artistas jóvenes a que contribuyan con la causa. Se pretende extender una
conciencia ambiental y social que se opone, como lo consideran, al aspecto
negativo de la ropa que se ha hecho en las fábricas y/o la que se ha producido
en masa. Buscan fomentar una libre cultura, autogestionada e independiente.
Mientras Amigos de la Tierra y
Children of the Seams se caracterizan como organizaciones con intereses
ambientalistas, centrados en las críticas al modelo de desarrollo industrial,
la contaminación de los desperdicios fabriles, las consecuencias de la
explotación de los recursos naturales, los cambios climáticos a nivel
planetario, el deterioro de la salud, la extinción de especies, el desperdicio
que genera la sociedad de consumo al medio ambiente, la organización Especismo
Cero focaliza su acción en la defensa de los derechos de todos los animales.
Este grupo organiza sus prácticas
alrededor de su objetivo principal que es luchar contra el especismo, que
definen como la discriminación por la especie y relacionan con el sexismo y el
racismo, en pos de mundo más justo donde los seres humanos respeten a los
animales como seres iguales dejando de utilizarlos como recursos, y se los
tenga en cuenta como seres que sienten, piensan y con derecho a vivir
libremente. Es necesario destacar, para no caer en el equívoco de agrupar a
Especismo Cero como una organización ecologista o ambientalista por el sólo
hecho de tener interés en los animales. Los propios miembros hacen mucho
incapié en este detalle, en tanto, se consideran como abolicionistas de toda
forma de explotación y maltrato animal en cualquier esfera (alimenticia,
estética, moda, experimentación, diversión, venta, matanza por superpoblación
de una especie, caza indiscriminada, y toda esfera donde se atente contra la
vida de cualquier animal) oponiéndose a los bienestaristas que no se oponen
tajantemente a la explotación, sino que buscan que se haga de formas menos
violentas o crueles, y a los ecologistas que buscan el mero equilibrio entre
las especies del planeta y la no contaminación. Utilizan las herramientas
digitales para difundir sus eventos e ideales, captar adhesión de nuevos
activistas, posibilitar la donación y la cooperación, y mantenerse en contacto
entre los centros que tienen en San Juan, Rosario y Buenos Aires, y con otras
organizaciones que defienden los derechos de todos los animales con sede en
España, Perú y Chile.
A la hora de llevar a cabo la
investigación, nos encontramos con dos dificultades o impedimentos. Por un
lado, como ya hemos hecho mención, después de los múltiples intentos en
contactar al grupo Amigos de la Tierra a través de varios emails, llamadas
telefónicas y hasta una visita a su oficina ubicada en Capital Federal, Buenos
Aires, no llegamos a conseguir el contacto cara a cara, sin embargo su página
web, su Facebook, entre otras busquedas en Google, y bibliografía, sirvieron
como fuentes fidedignas. Por otro lado, dispusimos de un breve período de
tiempo para realizar la investigación, sólo contamos con el mes de noviembre y
parte de diciembre del año 2012 para recabar los datos precisos para responder
a nuestros interrogantes.
>
Conclusiones y reflexiones finales
Una vez concluida la investigación,
pudimos confirmar que los tres grupos seleccionados se apropian de las TIC
principalmente para llevar a cabo sus estrategias, es decir, dar a conocerse,
difundir sus visiones y objetivos, adherir a nuevos activistas, mantenerse en
contacto e informado tanto entre los propios miembros como con otras
agrupaciones. Este reapropiarse de las herramientas tecnológicas marca un
quiebre con las estrategias que los movimientos sociales mantenían en décadas
anteriores a la masificación de las TIC, además de ampliar los horizontes de
acción e información de los propios colectivos estudiados.
Desde el discurso de la fundadora de
Especismo Cero podemos ver que la organización utiliza las tecnologías
digitales para difundir eventos, concretar encuentros, adherir nuevos
activistas, establecer contactos con otras organizaciones antiespecistas. Cabe
mencionar que esta organización surgió propiamente desde la conexión en el
ciberespacio con otra agrupación que persigue objetivos similares. Ella dice:
“En realidad la cadena empieza por un
activista de Igualdad Animal que nos contacta a través de un Fotolog que
teníamos, un Fotolog muy, pero muy sencillo que habíamos hecho con la otra
organización. (...) Y bueno nosotros teníamos un correo para la gente que se
quisiese sumar, entonces, ellos a través de ese correo nos contaban un poco
ellos, y... Esto la verdad que bastante informal y a medida que bueno, que vas
hablando, que te vas conociendo...”.
Podríamos decir que la identidad originaria de este grupo se
vale mucho del propio ciberespacio. Uno de los motivos que vinculamos es la
inexistencia de materiales que hablaran de especismo o mismo el desconocimiento
de la temática desde los medios masivos de comunicación, por lo que el colectivo
se vio prácticamente obligado a recurrir a Internet. La fundadora lo explica
muy bien:
“...porque digamos hay que tener en cuenta que esto,
digamos, en las universidades no se ve, en la televisión no se ve quizá como
ahora un poco más, pero digamos no es algo... no es una temática que, viste,
que ves en la escuela, en la universidad, en los medios de comunicación, libros
hay muy pocos, o sea, no tenés acceso a eso. Entonces la manera de tomar
contacto era por, por Internet digamos, osea, era lo que existía, entonces en
esa época estaba el tema de los Fotolog, el tema, bueno después surge esto un
poco más de Facebook, está bueno obviamente el Messenger, y bueno qué se yo,
entonces fuimos tomando contacto con activistas de España, y bueno, ahí hay
personas que empiezan a ser claves en eso...”
También
agrega, en relación a las ventajas que encuentra el grupo en el uso:
“Y lo bueno es que podés llegar a muchas
personas, que además podés exponer, digamos, exponer mucha información,
entonces la persona puede de repente ir leyendo a su tiempo, releer, leer la
opinión, por ejemplo en el caso del Facebook, poder leer la opinión de otra
persona que eso también es bueno, no sólo por lo que dice otra persona puede
ser lo que esa persona que está leyendo también piensa, o no, o es algo extra,
depende. Estem... entonces bueno, en eso te sirve, es como un espacio quizá de
debate o de aporte, Facebook en particular. Después Twitter en realidad sirve
más que nada para difundir algo puntual y que justo una persona esté en ese momento,
entonces, bueno se conecta y ve algo. Twitter quizá es un poco más limitado. Y
la página web es ya un poco para quien quiere profundizar un poco más...”.
Respecto
a las redes sociales, que básicamente utilizan Facebook, profundiza:
“Sí, sí, sobre todo en el Facebook, te das
cuenta por los comentarios, era un..., digamos vos veías que la gente comentaba
y todas esas cosas que por ahí, bueno, propio igual del Facebook en sí, bueno,
creo que a todos nos permitió como comunicarnos de una manera así más, no se si
es adictiva, pero quizá más ordenada, podías participar en muchos debates,
conocer mucha gente que pensaba igual que vos, entonces... Sí, me acuerdo que
fue como muy útil. Después quizá como que ahora, quizá, ya no nos damos cuenta,
como que ya nos acostumbramos a esto del Facebook, pero incluso muchas de las
actividades se organizan por Facebook. Hacés un evento, em... no sé, difundís
alguna idea, una convocatoria, algo, y es como que el Facebook es una manera de
avisarle al otro que vas a hacer algo, y el otro también se fija en Facebook,
más que quizá en una llamada por teléfono, quizá antes funcionaba más por
celular, ponele, por teléfono, en cambio ahora: bueno, voy a ver el Facebook a
ver, qué se yo, si me han escrito algo, por decir algo...”
Pudimos conocer más sobre los
objetivos de Especismo Cero a través de la entrevista en profundidad, dando
cuenta de su distanciamiento de los movimientos ambientalistas. La fundadora
comenta que:
“Digamos esto es importante porque cuando surge Especismo
Cero o la necesidad de crear Especismo Cero o una organización que hablara de
algo diferente a dos cosas: por un lado, lo que era el cuidado del medio
ambiente o el ecologismo también, que no necesariamente es lo mismo ecologismo
que cuidar el medio ambiente, pero que por ahí se utilizan un poco
indistintamente, es decir, uno puede cuidar el medio ambiente y no
necesariamente ser ecologista. Em... y por el otro lado, el tema de relacionar
siempre los derechos animales con los perros y los gatos. (...) Entonces,
bueno, un poco con esos objetivos, con esas ideas, dijimos: bueno, el nombre
podría ser Especismo Cero, para tratar de que el mismo nombre de la
organización dijera algo digamos muy importante que queríamos hacer visible que
era el especismo. Entonces al poner esa palabra, ¿no?, bien clara en la
organización y todo eso, ya como que vamos... digamos como que queda como en
evidencia que no vamos a hablar solamente sobre perros y gatos, y que vamos a
defender a los animales no por una cuestión de que son importantes como
recursos...”
La forma en que se organiza podría ser caracterizada como de
tendencias horizontales, porque si bien hay coordinadores en las tres
provincias donde tienen centros, cada centro lleva a cabo sus actividades de
forma independiente. El único eje uniforme es el objetivo que persigue la
organización. Acerca de esto la fundadora nos dice:
“Porque a ver, cada grupo, no es cierto, o sea, cada persona
tiene también sus habilidades, qué se yo, a algunos se les da mejor, eh no sé,
qué sé yo, la cocina entonces hay que recaudar fondos, y bueno, unos deciden
recaudar fondos vendiendo comida, no sé, quizá otros prefieren, no sé, hacerlo
de otra manera, entonces cada uno puede tener como su personalidad dependiendo
de las habilidades que tenga cada uno (...) Por ejemplo en Buenos Aires se dio
la oportunidad de tener un programa de radio, porque bueno, los activistas
quizá tenían más, le interesaba más hacer algo de esa manera, de ese tipo de
actividad de difusión, entonces por ejemplo se hizo lo del programa de radio.
En San Juan estuvo la propuesta y por ahí no nos interesó mucho (risas), nadie
lo quiso seguir y, qué se yo, decidimos hacer otro tipo de actividades, por
ejemplo, no sé... Entonces así cada grupo puede tener su, digamos, dentro del
mismo mensaje que es dar a conocer, dentro de la estrategia general que es
poder dar a conocer el especismo, las consecuencias, bueno, el tema de que
proponemos, que no defendemos lo que se llama el bienestar animal sino lo que
es el abolicionismo, digamos dentro de ese marco, ¿no?
En relación a su apreciación del espacio off-line y el
on-line relata y la unión interdependiente entre ambos (virtual y territorial),
Especismo Cero desempeña su acción en los dos espacios.
“O sea, a nivel on-line, ya sea del Facebook, de la página
web, generalmente llegan personas que en un buscador pusieron algún tema que
los llevó a tu página o que conocen tu organización, o escucharon no sé qué, ya
sea que alguien les dijo o porque te vieron en un stand o qué se yo, entonces
van y buscan, y ponen tu página web, la buscan, lo encuentran, digamos, tienen
un cierto interés. Entonces sí, siempre en lo que es los correos la gente que
te va escribir, qué se yo, que te felicita, que dice que está de acuerdo, que
te cuenta alguna anécdota o que te hace alguna pregunta, digamos, pero está
dentro de su decisión, está no se si decirlo convencida, piensa y apoya el
trabajo. Ahora, en un stand informativo, lo que es la realidad, esto que no me
acuerdo, el terreno, y te vas a encontrar con todo tipo de gente, me refiero de
ideas y que pasaba por el lugar. Justamente nuestro objetivo, ir al lugar donde
está la gente que quizá nunca se puso a pensar sobre eso, que nunca lo va a
poner en un buscador, que nunca qué se yo, entonces como también buscamos
tratar de estar quizá en lugares, por ejemplo, hemos estado cuando se habló un
poco más de esto de matrimonio igualitario, se habló mucho de la
discriminaciones, que por ahí pensamos que también hay gente que al estar
relacionada con los derechos humanos, por ahí es gente que le interesa, qué se
yo, cambiar algo de la sociedad, entonces bueno, te encontrás con personas por
ahí más abiertas o con una base, quizá no sé si más abiertas, pero con una
base, algunas cuestiones de lo que es discriminar o que tienen, esto que te
digo, la intención de construir un mundo mejor”.
La fundadora de Especismo Cero nos
informa de los distintos grupos con quienes el colectivo mantiene relaciones
estables. Ella los menciona:
“Y sí, nosotros trabajamos con organizaciones
internacionales como son Igualdad Animal, Equanimal, que ahora se fusionaron,
ambas son de España pero Igualdad Animal es internacional, después Elije
Veganismo que es de Chile y Acción Antiespecista que es de Perú. Así que eso,
bueno, hay una buena relación entre todas estas organizaciones...”.
Y finaliza dejando bien en claro las
proyecciones que tiene Especismo Cero de cara al futuro:
“...la idea es seguir un poco trabajando como hasta ahora,
este, bueno quizá haría falta acercar un poco más a activistas que están
trabajando en temas referidos a perros, a gatos y todo eso, acercarlos un poco
más al movimiento, tratar que el movimiento de derechos animales cada vez vaya
quedando más claro que se trata de todos los animales. Creo que eso es un poco
también como el objetivo, que ya cuando hablemos de derechos animales quede
claro que no es solamente ciertos animales, sino que son todos y que bueno, que
la palabra especismo esté como bien metida, que hablemos de especismo”.
Children of the Seams utiliza las TICs en una manera similar
a Especismo Cero. Una fundadora del colectivo, dice que a partir de
comunicarse, “no tenía mucho conocimiento en el área de diseño web cuando
empezamos”. Sin embargo, empezaron usando Internet para producir publicidad
sobre su primer desfile de moda y después, su blog se hizo un foro para
difundir ideas y creaciones artísticas de ropa “upcycled”. Ella aclara que los
objetivos de su blog son:
“Crear una plataforma para comunicar entre artistas que
trabajan con materiales reciclados, crear un recurso de inspiración para estos
artistas, crear una escaparate del trabajo con materiales reciclados, educar al
público sobre la amplia gama de posibilidades en materiales reciclados en el
ambiente del arte, hacer arte reciclado más accesible y frecuente en el ojo
público, o de la comunidad en línea, y alentar a los jóvenes a participar en el
reciclaje en cuanto a sus obras de arte y creatividad”.
También destaca su apreciación del
espacio off-line:
El espacio offline es tan importante (o más) como online,
especialmente para nuestro colectivo. Usamos el internet como una herramienta
para comunicar, demostrar nuestra creaciones originales, difundir ideas y
publicar, pero en realidad, el verdadero arte y trabajo se realizan en este
espacio offline.
Tomando en cuenta el sitio web de
Amigos de la Tierra en Argentina, pudimos observar como este ramal de la
organización usa su espacio online como un espacio donde el público puede leer
sobre las causas actuales, además de poder inscribirse a ellas. Si quieren
aprender más, el sitio ofrece vínculos a sus redes sociales como Facebook,
Blogspot, Vimeo, y YouTube. También hay un vínculo que nos lleva a donde uno se
puede inscribir para recibir el boletín al email.
También hay vínculos a otros sitios,
además del Amigos de la Tierra Internacional, que también son sitios que luchan
por temas ambientalistas, por ejemplo los grupos Taller Ecologista y
Biodiversidad en América Latina y el Caribe.
Es importante hacer notar que no
parece ser de gran importancia para el colectivo Amigos de la Tierra el hecho
de que ellos son un grupo asociados con el Internacional y con otros 77 grupos
por todo el mundo, aunque sí hay vínculos a causas mundiales como la de Haití.
Un aspecto que ha quedado sin resolver concierne al tema
relacionado a las licencias. Al momento de consultarles a las entrevistadas
sobre el tipo de licencias que los colectivos utilizan, ninguna estaba muy al
tanto, por lo cual, no pudimos obtener dicha información, porque si bien en la
observación que realizamos de sus webs pudimos recabar algún dato estimativo,
no nos fue posible confirmar si hacen uso de licencias copyright, creative
commons o copyleft.
Se concluye que desde la visión
específica de cada grupo, se está planteando un cambio social y cultural del
mundo. Desde Especismo Cero el tema es el de darle igualdad y respeto a los
animales, mientras Children of the Seams y Amigos de la Tierra se concentran
más en el medio ambiente y en cómo puede ser
mejorado.
Desde las entrevistas en profundidad
a las fundadoras de Especismo Cero y de Childrens of the Seams dimos cuenta que
para los grupos es importante hacer uso de las herramientas del ciberespacio,
pero también, consideran importante el activismo en el territorio, donde pueden
establecer relaciones cara a cara con las personas, hacerse visibles y llegar a
incluir sus perspectivas en el interés de la sociedad.
Por
último, queremos agregar que el breve tiempo con que contamos para realizar
esta investigación ha limitado los resultados que se pudieran haber obtenido
teniendo un mayor período para indagar de forma más profunda los discursos de
los propios miembros de los tres colectivos seleccionados. Además, hubiera sido
interesante lograr entrevistar a más de un miembro, conociendo más puntos de
vista al interior de cada grupo, que podrían o no coincidir con el de las
fundadoras.
Cada
uno es una expresión de una cultura alternativa, de otras representaciones
sociales acerca de “ser humano” existiendo con la naturaleza. Intentan establecer
paradigmas que no necesariamente coinciden con el tradicional; siguiendo la
categorización de Valderrama, se organizan alrededor de valores culturales,
formas horizontales, y sus mensajes tienen un carácter global.
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